8 Razones para contratar un trafficker y conocer sus habilidades

Si has llegado hasta este artículo, significa que ya conoces qué es un trafficker digital o al menos te suena un poco.

Bien.

Ahora podría seguir contándote que el trafficker, media buyer o especialista en publicidad digital (por nombres no será), es un profesional imprescindible en cualquier negocio.

Luego podría decirte que una web sin tráfico no sirve de nada. Que el tráfico es la sangre de una web y que, además, en muchos casos no puedes depender de estrategias de marketing “lentas” como el SEO porque necesitas vender YA.

Pero todo esto ya lo sabes. Lo has podido leer en nuestro blog sobre publicidad online, o en cualquier otra web.

Hoy toca profundizar un poco más.

A lo largo de este artículo te hablaré sobre las principales razones por las que creo que vale (mucho) la pena contratar un trafficker para colaborar contigo. 

¿Te apetece descubrirlas? Vamos allá. 

1. Ahorro en la cuenta de resultados de la empresa

Sí, empiezo fuerte. 

Al fin y al cabo, es lo principal para cualquier negocio: gastar menos y ganar más. 

Contratar a un trafficker es sinónimo de aprovechar el presupuesto destinado a publicidad al máximo y lograr un retorno de la inversión mucho más rápido que con otras estrategias de marketing, como el tráfico orgánico

Y es que los traffickers no invertimos el dinero a lo loco. 

De hecho, antes realizamos una auditoría exhaustiva para conocer bien el negocio, su competencia y el historial que se tiene invirtiendo en ads. 

En función de esta información, es cuando decidimos cómo usar el presupuesto disponible para montar las campañas. 

Y aquí no termina la cosa. 

Poner los anuncios en circulación es trabajo, pero luego también viene un plato fuerte: la monitorización y optimización de las campañas. 

Los traffickers sabemos que, para ahorrar el máximo posible del presupuesto, debemos estar continuamente mejorando los diferentes anuncios

Y, por ello, es imprescindible en nuestras tareas diarias.  

2. Nos ponemos en la piel del anunciante

A partir de esa auditoría inicial, también sacamos muuucha información interesante para conocer al dedillo al cliente.

Profundizamos en su negocio, conocemos a fondo sus productos o servicios, sus valores, objetivos… Nos empapamos de todo ello. 

La razón es clara: nos encargamos de la promoción de una empresa y debemos estar tan familiarizados con ella como si fuéramos el jefe.  

En otras palabras, no confíes en alguien que te ponga en circulación las campañas sin antes hacerte un mínimo de preguntas (útiles), porque esa persona hará un trabajo superficial y poco profesional.

3. Estudiamos las mejores audiencias

Llegamos a un punto clave. 

La publicidad, en su esencia, se basa en saber quiénes son los potenciales clientes y entenderles a la perfección para poderles vender tus productos o servicios. 

Y esto, si lo llevamos al terreno digital, no se resume en apretar cuatro botones en el Administrador de anuncios y poner en circulación las campañas. 

Es nuestra obligación como traffickers estudiar qué grupos de personas o audiencias son las que tienen más potencial de hacer clic en el anuncio.

Vamos, las que están más predispuestas a pasar por caja

Aquí entra en juego el famoso concepto de “segmentación”. 

Básicamente, se basa en dividir los diferentes grupos de anuncios de una campaña de publicidad entre esos públicos potenciales.

Los traffickers controlamos diferentes herramientas que nos permiten hacer una segmentación profesional, más allá de los recursos gratuitos que te da Facebook o Google Ads. 

Esto marca la gran diferencia entre una buena gestión de las campañas de publicidad de otras hechas de forma superficial (y que acaban con el dinero tirado a la basura). 

4. Programamos las campañas para su momento más receptivo

Aunque parezca de sentido común, te aseguro que muchas personas que gestionan campañas de publicidad online no lo tienen en cuenta.

Programar las campañas de publicidad para aparecer en el momento clave a tu público objetivo es una gran forma de no desperdiciar el presupuesto

Por ejemplo: si detectas que tus clientes potenciales están más en Google al mediodía, no tiene sentido que tengas tus anuncios circulando también durante la madrugada. 

A través de las diferentes plataformas de publicidad, programamos las campañas para que estén disponibles en las horas que más nos interesa. 

Y eso, evidentemente, lo sabemos gracias a toda la información que habremos recopilado anteriormente en las auditorías iniciales. 

5. Etiquetamos y testeamos para obtener el máximo rendimiento

Ahí va la frase estrella del marketing digital: la clave está en probar y medir

Y la publicidad online no podía ser menos. 

Es así cómo conseguimos afinar el tiro y creamos campañas publicitarias que van dirigidas a ese público exacto que queremos alcanzar. 

Hacemos tests a/b para ver qué funciona mejor, y a partir de ahí tomamos decisiones.  

De estas acciones, por ejemplo, sacamos conclusiones para saber cómo reajustar el presupuesto o para ver si debemos parar unos anuncios u otros en función de su rendimiento. 

6. Mantenemos un seguimiento preciso de los datos

Los datos son nuestra arma secreta.

Nos gustan, los entendemos y sacamos conclusiones a partir de ellos para seguir mejorando las campañas de publicidad.

Los traffickers tenemos conocimientos avanzados en analítica y, sobre todo, sabemos detectar cuáles son los datos que nos interesan en función del objetivo a lograr. 

Y es que no es lo mismo crear campañas para ganar visibilidad que para aumentar ventas. 

Para cada tipo de objetivo, existen unas métricas clave a las que tienes que hacer caso. 

Y esto, el trafficker, lo controla a la perfección y se diferencia de otros perfiles más generalistas que tienen los conocimientos básicos para ir tirando. 

7. Asumimos la responsabilidad de los resultados

Esto quiero mencionarlo porque, aunque creo que es de cajón, tengo comprobado que hay profesionales que se lo toman a la ligera.  

Existen muchas razones de peso para contratar a un trafficker, como has ido leyendo hasta ahora. 

Pero una cosa está clara: si contratas a uno, estás confiando a esa persona una gran parte de tu presupuesto de marketing para que lo invierta como mejor le parezca. 

Por lo tanto, nosotros como traffickers debemos actuar en consecuencia. 

¿Qué quiero decir con esto?

Debemos tener el criterio y conocimiento suficientes para hacer el mejor trabajo posible y no tirar el dinero del cliente a la basura.

Si por H o por B no se logran los resultados esperados, debemos asumir la responsabilidad y darle al coco para buscar soluciones. 

Debemos hacer todo lo posible para conseguir los objetivos del cliente y no buscar excusas cuando las cosas se pongan feas. 

8. Nos mantenemos constantemente actualizados

Seguro que has escuchado y leído infinitas veces que el sector del marketing digital cambia mucho y tienes que estar en constante aprendizaje.

Y oye, es que es cierto.

De hecho, hace pocos meses hubo unos cambios muy importantes en la publicidad de Facebook. 

¿Qué hicimos los traffickers? 

Informarnos a fondo y experimentar con los nuevos cambios para ver cómo afectaban a las cuentas de los clientes, y proponer soluciones alternativas.

Los traffickers somos proactivos y curiosos por naturaleza, y somos conscientes que si queremos dar un buen servicio, primero tenemos que estar al día.

Por lo tanto, nos verás siempre metidos en formaciones, y no nos faltarán los blogs y podcasts de referencia en “Marcadores” para seguir toda la actualidad del sector. 

En definitiva, contratar un trafficker digital es sinónimo de contar con un profesional que estudia tu negocio y público objetivo a fondo, le apasionan los datos (y los entiende), y usa las plataformas de publicidad online hasta con los ojos cerrados. 

Siempre digo lo mismo: cuando contratas a una persona, estás depositando en ella mucha confianza, y en este caso, le confías también buena parte de tu presupuesto. 

Mucha gente sabe toquetear el Administrador de anuncios de Facebook o la plataforma de Google Ads, pero no todos saben crear estrategias de venta, ya que se quedan con lo básico. 

El trafficker digital, en cambio, es una persona que se pasa el día rodeado de estas herramientas y está familiarizado con diferentes estrategias en función del modelo de negocio. 

Y ya sabes, el tráfico de pago es una de las formas más rápidas de conseguir retorno de la inversión de marketing. 

Así que, si te apetece contar con un perfil así para tus lanzamientos o promoción de productos/servicios, pasa por aquí y cuéntanos qué necesitas.

Y si todavía te ha quedado alguna duda sobre si contratar o no un trafficker, coméntanoslo abajo y te la resolveremos encantados. 🙂

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